Minimalismo de marisma
Cuando el agua se calma, apuesta por la economía visual: un sujeto, su reflejo y mucho espacio negativo. Ese vacío sugiere sonido y temperatura. Usa transiciones de tono suaves entre cielo y agua, y limpia distracciones mínimas moviéndote centímetros, sin invadir vegetación frágil ni alterar posaderos de aves.